EL CAMION TACALEÑO EN MALACASÍ
El recuerdo más lejano que guardo de Malacasí se encuentra fundido con la existencia de los primeros camiones de carga que se atrevieron a retar la inclemencia de la lluvia que creaba tremendo lodazales, semejantes a mantos jabonosos que impedian que los camiones avanzaran unos pocos metros cada vez, y haciendo que la carretera fuera intransitable. No se si fue audacia o la pena por la gente que no tenía forma de movilizarse a Piura, lo que hizo que en esas peores condiciones, lo dueños de camiones realizaron este servicio.
El primer carro que conocí fue un camión de un señor Zegarra de Buenos Aires que solamente contaba con el motor y el esqueleto de una carrocería que apenas podía desplazarse por esos caminos de terror. El camioncito más semejaba una carroza o carcocha de los que fueron producidos por la firma Ford en los años de 1920.
Luego vinieron el camión El Indio del Señor Talledo ya entrado en años pero que él mismo manejaba el camión con productos hacia Piura cuyo trayecto le demandaba hasta dos días. Luego vimos al camión Santa Elisa, San Rafael, San Juan Bosco, el León de Palmaran, La vuelta del zorro,etc. Pero el que mas regularmente hacía el servicio llueve o truene, fue el camión Tacaleño cuyo propietario fue el señor Rodrigo García, pero fue mas conocido como Rodrigo Tacaleño un hombre lleno de humanidad, generoso, amable y campechano, que siempre estaba con una sonrisa a flor de labio, ayudando en todo lo que fuera posible.
Nacido en el barrio de Castilla, antes llamado también Tacalá y allí en su barrio creció su amistad con don Ubaldo Velasco Alvarado, hermano del Ex. Presidente Juan Velasco Alvarado y juntos realizaron aventurillas juveniles como cortejar a las jovencitas tacaleñas, jugar al fulbito en las calles, y bañarse desnudos en las aguas del rio Piura. Pero esta estrecha y sólida amistad se vio interrumpida cuando el joven Ubaldo Velasco Alvarado, migró hacia Lima para realizar sus estudios en la escuela Militar de Chorrillos, y dejaron de verse durante largos años. Don Rodrigo mientras tanto consiguió ser chofer y fue ahorrando poco a poco hasta contar con el dinero para comprar un camioncito de segunda mano a quien bautizó con el nombre de Tacaleño con el cual hizo servicio de transporte de carga a Malacasí, Serrán y Bigote por el lapso de quince años desde 1940 hasta 1955. Transcurrido ese tiempo a causa del desgaste sufrido, tuvo que declarar al camión fuera de servicio y nunca más fue visto por Malacasí.
En 1972, don Rodrigo García, estaba entrado en años y fue motivo de gran alegría que su gran amigo de juventud, el Comandante EP. Ubaldo Velasco Alvarado asumiera un puesto en la Presidencia de la República, por lo que el Don Rodrigo García pensó y de hecho, viajó a Lima para pedirle a su viejo amigo el Mayor EP. le ayudara a gestionar la compra de un camión de aquellos que dan de baja por renovación en el Ministerio de Guerra, y con tal intención llegó hasta Palacio de Gobierno, y presentándose a la Secretaría, pidió una entrevista con el Comandante Ubaldo Velasco Alvarado, a nombre de su amigo Rodrigo García El secretario buscó al Comandante y transmitió el pedido de su viejo amigo, pero el Comandante EP. Ubaldo Velasco Alvarado, bonachón, y palomilla, le quiso jugar una broma, ordenando al secretario, ¡¡ Vuelva y dígale, al visitante que yo no tengo ningún amigo Rodrigo García!! escondiéndose cerca del lugar , para observar la reacción de Tacaleño, quien al escuchar la respuesta, decepcionado y llenó de cólera, se retiró murmurando entre dientes, así es la gente cuando está en el poder, El Comandante EP salió de su escondite y por más esfuerzos que hizo llamándole a grandes voces para que vuelva, Rodrigo García no le hizo caso y tomó la calle rumbo al Jirón de la Unión, perdiéndose a lo lejos.
Así terminó la amistad de don Rodrigo García con el Mayor EP. Ubaldo Velasco Alvarado, generando como daños colaterales, que nunca mas volvamos a ver un camión con el nombre de Tacaleño en Malacasí, ni al mismo don Rodrigo quien contaba la anécdota, sentado en una banca de la plaza de armas de Piura, a todos los amigos malacasinos que disfrutaban con tan singular historia.
Don Rodrigo García no fue malacasino, pero su camión Tacaleño si tiene un lugar en el devenir histórico de Malacasí, por eso, para no olvidarlo, dejamos esta lectura y dejar sentado nuestro reconocimiento a esta noble persona que dio soporte físico y espiritual al pueblo malacasino.
septiembre 2021
Lectura elaborada en base a recuerdos del Señor César Palacios Varona